Cual telenovela de Televisa parece la cuestionada “escapada” del Centro Federal de Readaptación Social número 1 “El Altiplano” –máxima seguridad- del Chapo Guzmán Loera, hace casi seis meses el 11 de julio 2015, y la reaprehensión del capo que más bien parece un distractor que busca minimizar el deslizamiento del dólar, la caída del precio del petróleo, entre otros desaciertos presidenciales.

El casi “héroe” sinaloense, no nada más para muchos ciudadanos que prácticamente lo “adoran” por su “don de gentes” sin duda también es el súperman del Gobierno de la República, porque lo “escapa” y “reaprende” según sus intereses tirando cortinas de humo para “tapar” los errores presidenciales, y que son demasiados en tres años de gobierno.

De acuerdo a los datos históricos del “escape” de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, quien es visto por última vez, alrededor de las 20:52 horas, en el área de aseo de la estancia 20 del pasillo 2, del Centro Federal de Readaptación Social número 1 “El Altiplano”, en el municipio mexiquense de Almoloya de Juárez.

Donde “nadie” escucho los taladros y maquinaria que se ocupó para cavar un túnel bajo la celda de Guzmán Loera, quien salió por un túnel y posteriormente se trasladó vía terrestre, al municipio de San Juan del Río, Querétaro; desde una pista ubicada en este municipio despegaron dos avionetas tipo Cessna.

Se cita, que en una aeronave viajó Guzmán Loera con su piloto de confianza y su cuñado, la segunda se tenía prevista en caso de que fallara la primera, arribando esa misma noche a la zona serrana entre Sinaloa, Chihuahua y Durango.

Posterior a ello, las instituciones de Seguridad del Gobierno de la Federal “intensificaron” las acciones de inteligencia permitiendo conocer, la intención del líder del cártel de Sinaloa de trasladarse a la zona urbana, por enero seis de 2016

Se comenzaron a observar movimientos inusuales dentro de la rutina diaria de un inmueble ubicado en la localidad de Los Mochis, Sinaloa.

Durante la madrugada del 7 de enero se reportó el arribo de un vehículo, en el que presuntamente se trasladaba el “Objetivo Prioritario de Seguridad Nacional” número 98. Los indicios recabados en campo y las tareas de inteligencia, dieron la certeza de que el delincuente Guzmán Loera se ubicaba en el interior de dicho inmueble.

Para el 8 de enero, durante la madrugada se puso en marcha un operativo por parte de las fuerzas federales, para “montar una reaprehensión en serio”.

Al arribar al domicilio, los elementos fueron agredidos con disparos de arma de fuego de grueso calibre desde el interior, por lo que se repelió el ataque, resultando herido un elemento de la Armada y perdiendo la vida 5 agresores; asimismo, se logró la detención de 5 presuntos integrantes del cártel de Sinaloa.

Según el reporte oficial, durante el enfrentamiento, Guzmán Loera logró fugarse a través del sistema pluvial de la ciudad, lo cual ya se había considerado en la estrategia de captura.

Esta acción la realizó acompañado de su jefe de Seguridad Jorge Iván Gastélum Ávila u Orso Iván Gastélum Cruz, delincuente de alta peligrosidad.

En esta persecución, personal de la naval siguió por el interior de los túneles y red de drenaje a los dos prófugos, quienes al verse en esa condición de huida, abrieron una alcantarilla para salir en una avenida y posteriormente, huir en vehículos.

Al ser ubicado uno de los vehículos sobre la carretera Los Mochis – Navojoa, elementos de las fuerzas participantes procedieron a su intercepción y la detención de Guzmán Loera y Gastélum Ávila. Por supuesto reaprehensión que pocos mexicanos la creen como un hecho heroico presidencial.

Quitan el programa televisivo de Chabelo para que no fuera seguramente distractor de esta telenovela presidencial, “escape y reaprehensión” del Chapo que bien pudo ser escrita por La Gaviota, connotada actriz de telenovelas que gusta de vivir en los pinos.